A veces, para encontrarse, uno tiene que volver al punto de partida. Quienes saben quien fui ayer recordarán que esto no siempre fue un blog sencillo. Hubo una web, estructuras más complejas, otros nombres. Pero un día todo se detuvo. Hubo un tiempo en que la única opción sensata fue bajar la persiana y guardar un silencio necesario.
El porqué de aquel portazo al pasado es una historia con demasiadas sombras como para encenderle una luz ahora; quizás baste con decir que era imposible continuar. Lo que sí importa es la vuelta. Cuando decidí regresar, lo hice de la forma más humilde posible: volví a esta casa, a Blogspot, un lugar más desnudo, más honesto. Regresé sin nada en la mochila, pero con todas las ganas de retomar ese hábito que tantas buenas noticias me trajo entonces. Y con ese regreso, volvieron los ecos. El recuerdo de experiencias increíbles y el de amistades; algunas que, por suerte, aún caminan a mi lado, y otras que, por cosas de la vida, se quedaron en una estación anterior.
Los primeros meses de esta nueva etapa fueron un caos deliberado. Mi única premisa era clara: dejarme llevar hasta encontrar el camino con el que sentirme cómodo publicando. No había un calendario, ni una temática fija. Las publicaciones tenían de todo y a veces no publicaba nada. Era una forma de quitarme el óxido, de estirar los músculos de la escritura después de un largo letargo. Escribía sobre cualquier cosa que se me pasara por la cabeza, sin más pretensioniones que esa: reencontrarme con las teclas y ver qué salía.
Poco a poco, entre todo ese ruido, una melodía empezó a sonar más clara que las demás. Y así nació este espacio tal y como lo conocéis ahora. Un blog de escritor, un rincón para mis letras y mis mundos. Todo bajo un pseudónimo que, aunque hoy me sienta como una segunda piel, podría sufrir cambios en el futuro (esperemos que no). No voy a negarlo, en este formato, con este propósito, me siento muy a gusto.
Ha sido un camino extraño, lleno de desvíos y mapas que tuve que romper por el camino, pero creo que por fin he llegado a un lugar que puedo volver a llamar hogar. Un lugar más tranquilo, más enfocado y, sobre todo, más sincero.
Gracias por estar ahí, por acompañarme en este viaje de vuelta. Lo mejor, como siempre, está por escribirse.
Imagen de: Photo by cottonbro studio: https://www.pexels.com/photo/clerk-using-vintage-typewriter-5920945/
Abrazos,
Kai

¡Brindemos por los recodos del camino! :)
ResponderEliminar¡Brindemos por ello! Gracias por la visita, y más viniendo tú :D
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