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Mostrando las entradas etiquetadas como Con tinta fresca

Sin forzar el rumbo

He estado fuera un tiempo. No fue planeado, simplemente la vida impuso otro ritmo y aprendí a no resistirme. Antes me obligaba a escribir por disciplina, pero solo conseguía frustrarme frente a un muro de silencio. Ahora he decidido aprovechar los vientos . Ya no me exijo metas ni cierres; me siento a escribir cuando las ganas y el momento coinciden, sin más.  Me apetece retomar personajes, reescribir escenas o empezar algo nuevo desde cero. ¿Que a lo mejor estos textos no van a ninguna parte? Me da igual. Lo que quiero es recuperar el placer de crear sin juicios. Escribir por el simple hecho de disfrutar del camino, sin esperar a llegar a ningún destino. La libertad de no tener que demostrar nada es donde ocurre la magia. Y hoy, por fin, me apetece volver a esa magia. Un abrazo, Kai Hill

Mi lista de 'no-haceres' como escritor

Si hay algo que abunda en el mundo de la escritura son los consejos. Manuales, gurús, artículos de blog... todos con sus "diez mandamientos del escritor" o "los cinco pasos para la novela perfecta". Y no me malinterpretéis, muchos son oro puro. Pero, como escritor novel que soy, inmerso en la aventura de Silencio Absoluto y otros relatos, he descubierto que tan importante como saber qué hacer es aprender qué no hacer . Y creedme, he aprendido a base de golpes. Así que hoy, en lugar de dar lecciones (que para eso hay expertos, y yo estoy aún navegando el mapa), quiero compartir mi propia lista de "no-haceres". Esas cosas que, con el tiempo y algún que otro enfado conmigo mismo, he decidido evitar para que el camino de escribir no se convierta en una tortura. 1. No obsesionarse con la primera frase (ni con el primer párrafo, ni la primera página...) Recuerdo los días en que podía pasarme horas, horas , intentando que la primera frase fuera una obra maestra...

Balance final de mi taller de escritura: por qué ha sido mi mejor decisión

Antes de nada, quiero empezar dando las gracias. Gracias enormes a la autora Eloísa Martínez Santos y al Ayuntamiento de Fuente el Saz por la extraordinaria oportunidad que nos han brindado. Hemos podido disfrutar de un taller de escritura realmente necesario, no solo para mí, sino para todos los amigos y escritores que necesitábamos esta inyección de sabiduría y la ocasión de compartir este tiempo juntos. Dicho esto, ahora te cuento con más detalle por qué esta experiencia ha sido tan importante. Hace unos meses, te contaba con ilusión que me había unido a este taller de escritura creativa. Apenas habíamos tenido la primera sesión, pero ya me sentía motivado. Ahora que ha finalizado, puedo confirmarlo con mayúsculas: ha sido una de las mejores decisiones que he tomado últimamente. Te cuento los tres grandes porqués. Primero, porque rompió mi inercia. Seamos sinceros: la rutina me había atrapado. Del trabajo al sofá, soñando con que algún día retomaría la escritura casi por arte de m...

Las redes sociales y el escritor: una relación complicada

  Llevo tiempo reflexionando sobre mi relación con las redes sociales y su impacto en mi vida como escritor. Para muchos, las plataformas digitales son una herramienta indispensable para darse a conocer, conectar con lectores y construir una comunidad. Para mí, sin embargo, ha sido diferente. No digo que no sean útiles, al contrario, pero no puedo evitar sentir que este mundo me queda grande, que su ritmo acelerado choca con la naturaleza pausada de la escritura. Desde que empecé a escribir, siempre imaginé el proceso como algo íntimo, un diálogo entre la página y yo. Las redes sociales, en cambio, exigen una constante exposición, una actualización incesante de contenido que, en ocasiones, se siente más como una obligación que como una elección. ¿Cómo compaginar la escritura, que es un acto de introspección, con la necesidad de alimentar un algoritmo que premia la inmediatez y la constancia? Es una dicotomía que me resulta difícil de conciliar.  La presión de la visibilidad No...

El resurgir de las ideas: del caos al cosmos

  Siempre he sido de los que guardan ideas en un cajón, como tesoros piratas. Algunas son fugaces, chispas que se apagan rápido, pero otras persisten, como melodías que no puedes sacarte de la cabeza. Creo que eso es lo que pasa con los proyectos literarios que me obsesionan: tienen un no sé qué, una esencia que me atrae como a un imán. El taller de escritura creativa ha sido como un huracán de ideas. Al principio, todo era caos, un torbellino de pensamientos sin rumbo. Pero, como en toda buena tormenta, al final queda algo sólido, algo valioso. Mis viejos proyectos han resurgido con fuerza, y nuevas historias han nacido de las cenizas. Sigo trabajando en mi idea de un pequeño libro de microrrelatos visuales. Quiero fusionar la escritura y la fotografía, dos de mis grandes pasiones. Es como buscar la salsa secreta de un plato, esa combinación perfecta de ingredientes que lo convierte en algo único. Por eso, intento plasmar esta idea en mi Instagram, aunque sea a pequeña escala. Abr...

Un taller de escritura creativa: redescubriendo mi pasión por las palabras

  Hace poco me uní a un taller de escritura creativa, y aunque llevamos solo una sesión mensual, puedo decir que ha sido una experiencia increíble. Este espacio no es solo para aprender nuevas técnicas o compartir textos, sino que también ha sido un equipo de apoyo, donde todos nos acompañamos en el proceso de retomar la escritura. Decidí apuntarme porque sentía que me faltaba algo: ese empujón para volver a escribir con regularidad. Y aunque podría haber intentado hacerlo por mi cuenta, sabía que la clave estaba en hacerlo con más personas. Es increíble ver cómo compartir ideas y textos con otros no solo enriquece el proceso, sino que te motiva a seguir explorando tu propia creatividad. La mejor parte del taller es, sin duda, la gente. Cada persona trae una perspectiva única y, al compartir nuestros escritos, no solo aprendemos unos de otros, sino que también creamos un espacio donde la escritura es el vínculo que nos une. He conocido a gente increíble con ideas fascinantes, y eso...