Ir al contenido principal

Un taller de escritura creativa: redescubriendo mi pasión por las palabras

 


Hace poco me uní a un taller de escritura creativa, y aunque llevamos solo una sesión mensual, puedo decir que ha sido una experiencia increíble. Este espacio no es solo para aprender nuevas técnicas o compartir textos, sino que también ha sido un equipo de apoyo, donde todos nos acompañamos en el proceso de retomar la escritura.

Decidí apuntarme porque sentía que me faltaba algo: ese empujón para volver a escribir con regularidad. Y aunque podría haber intentado hacerlo por mi cuenta, sabía que la clave estaba en hacerlo con más personas. Es increíble ver cómo compartir ideas y textos con otros no solo enriquece el proceso, sino que te motiva a seguir explorando tu propia creatividad.

La mejor parte del taller es, sin duda, la gente. Cada persona trae una perspectiva única y, al compartir nuestros escritos, no solo aprendemos unos de otros, sino que también creamos un espacio donde la escritura es el vínculo que nos une. He conocido a gente increíble con ideas fascinantes, y eso hace que cada sesión sea algo más que un simple taller: es una pequeña comunidad literaria.

Por si fuera poco, esta experiencia me ha dado el impulso que necesitaba para iniciar un proyecto de microrrelatos, algo que tenía en mente desde hace tiempo. Escribir microrrelatos me está permitiendo experimentar con las palabras de una manera más condensada, buscando expresar mucho con muy poco, y eso es un desafío que me tiene totalmente enganchado.

En definitiva, este taller no es solo una forma de aprender, sino una manera de reconectar con la escritura y con otras personas que comparten esta misma pasión. Y lo mejor es que, aunque recién estamos comenzando, siento que el camino que se abre frente a mí está lleno de posibilidades.

Abrazos, Kai


Comentarios