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El Homo scriptor veraniegus (el escritor en verano)

  Cada año, con la llegada del solsticio de verano, nuestros equipos de campo se despliegan para presenciar uno de los fenómenos más sutiles y fascinantes del mundo creativo: la migración del Homo scriptor , subespecie veraniegus . Cuando el aire se impregna del olor a sal y a bloqueador solar, el escritor, que ha pasado los meses fríos en su cubil —un entorno controlado de luz artificial, cafeína y silencio—, se prepara para emerger. Como una tortuga que busca el mar, sale a la superficie. La promesa de desconexión es el cebo, pero su naturaleza es inmutable. La mente del escritor es un depredador de ideas que no duerme, solo cambia su coto de caza. Le acechará en cualquier rincón. Para entender a esta criatura, es esencial observar sus comportamientos en los nuevos territorios. Hábitats y Comportamientos Observados 1. El Abrevadero al Alba: Mucho antes de que la tribu emita sus primeros sonidos, el Scriptor se desliza hacia el gran ojo de agua azul, la piscina. Es un acto casi ...

La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón

  La Sombra que me enseñó a escribir Hay libros que lees y libros que te cambian. Y luego está La Sombra del Viento . Tengo que confesar que cuando me lo recomendaron, yo no era lo que se dice un gran lector. Apenas leía nada y, desde luego, no estaba al tanto del mundo editorial más allá de los cuatro títulos que resuenan en todas partes. Vivía en una época un tanto extraña, en la que mi vida, como la etiqueta de esta sección, era un poco ajena al mundo. Me sentía desconectado, y quizás por eso, cuando alguien puso ese libro en mis manos, sentí la curiosidad de abrir una puerta que llevaba mucho tiempo cerrada. Mi primer encuentro con él fue puramente físico. Al sostenerlo, sentí su peso, el grosor de sus páginas, y pensé: "esto no me lo leo yo en poco tiempo". Era una novela que imponía, un bloque macizo de papel que parecía prometer un viaje largo y denso. Qué equivocado estaba. No sé si fueron un par de semanas o quizá menos, pero la realidad es que lo fulminé. Desde la p...

Sobre el camino de vuelta y los mapas que rompí

  A veces, para encontrarse, uno tiene que volver al punto de partida. Quienes saben quien fui ayer recordarán que esto no siempre fue un blog sencillo. Hubo una web, estructuras más complejas, otros nombres. Pero un día todo se detuvo. Hubo un tiempo en que la única opción sensata fue bajar la persiana y guardar un silencio necesario. El porqué de aquel portazo al pasado es una historia con demasiadas sombras como para encenderle una luz ahora; quizás baste con decir que era imposible continuar. Lo que sí importa es la vuelta. Cuando decidí regresar, lo hice de la forma más humilde posible: volví a esta casa, a Blogspot, un lugar más desnudo, más honesto. Regresé sin nada en la mochila, pero con todas las ganas de retomar ese hábito que tantas buenas noticias me trajo entonces. Y con ese regreso, volvieron los ecos. El recuerdo de experiencias increíbles y el de amistades; algunas que, por suerte, aún caminan a mi lado, y otras que, por cosas de la vida, se quedaron en una estació...